Andalucía Úbeda

LA ÚBEDA DEL RENACIMIENTO

Pueblos de Andalucía:  Úbeda.

Úbeda, la bella ciudad tomada por Fernando el Santo, se ha convertido en un modelo de arte del Renacimiento.

Don Francisco de los Cobos

Con frecuencia se ha relacionado el auge de Úbeda con el mecenazgo de don Francisco de los Cobos y Molina, regidor de la ciudad, secretario de Carlos V y poseedor de grandes dominios en la comarca, y de su sobrino Juan Vázquez de Molina, también secretario del emperador.

En efecto, son visibles las huellas de sus refinados gustos humanistas y de su patronazgo en esta ciudad señera del Renacimiento. Se encargó de llevar a la ciudad a los más importantes pensadores de la corriente humanista española.

Don Francisco de los Cobos puso su empeño por hacer de su ciudad natal, Úbeda, un conjunto urbano de traza renacentista (por ejemplo, la plaza de El Salvador), que pusiera en evidencia su poder tan influyente, o hacerlo, en menor grado, en Cazorla, en tanto símbolo de su título de Adelantado del territorio centrado en esta villa, título otorgado por el arzobispado de Toledo.

Capilla de El Salvador

La Sacra Capilla de El Salvador de Úbeda, concebida como iglesia panteón de don Francisco de los Cobos, simboliza en su arquitectura y en su iconografía los temas de la muerte, de la resurrección y de la inmortalidad.

La Sacra Capilla de El Salvador se inició en 1535, fue diseñada por Diego de Siloé y levantada por Andrés de Vandelvira. En ese mismo año, don Francisco de los Cobos se había adueñado de Sabiote, veía completarse su palacio de Úbeda (hoy en ruinas) y elegía los solares y parte del Hospital de Venerables Ancianos para la capilla panteón de la familia.

Por la finalidad funeraria y como signo de veneración eucarístico, la forma elegida es el círculo que emerge exento del suelo en un volumen cilíndrico de la Capilla Mayor para enlazarse perfectamente con la nave o espacio rectangular, propiamente eclesial.

La nota arquitectónica distintiva de El Salvador es el enlace en el interior de los dos espacios gracias al correcto uso del orden clásico corintio que marca un ritmo alternante y equilibrado de huecos y macizos tanto en la Capilla Mayor como en los muros de la nave. La obra se inició en 1536 y, después de algunos titubeos del mecenas, se reanudó hasta concluirse.

En el interior, conserva un retablo (reconstruido) de Alonso Berruguete sobre la Transfiguración de Jesús. En cuanto a lo arquitectónico, la puerta de la sacristía es un alarde del constructor; parece simbolizar la entrada en el paraíso, está abierta en un rincón de la iglesia y exhibe una excelente imaginería bien tallada.

La portada principal de El Salvador muestra una rica iconografía para hablar de la inmortalidad del alma. Se atribuyen al escultor francés Étienne Jamete de Orléans tanto la puerta de la sacristía como la portada principal. En ésta se aparecen tanto temas paganos (los cuatro elementos, los dioses del Olimpo, escenas de Hércules) como temas de tradición cristiana (santos, escenas de la Virgen, del Antiguo Testamento y la Transfiguración de Jesús) y temas laicos (personajes notables y miembros de la familia Cobos-Mendoza).

 

Palacio de las Cadenas

Posteriormente, otros miembros de su familia siguieron con los afanes constructivos que engalanaron a Úbeda. Fueron su sobrino, ya nombrado, Juan Vázquez de Molina, con su magnífico palacio, y su hermano, el obispo Diego de los Cobos, con la fundación del Hospital de Santiago.

El palacio de Juan Vázquez de Molina, llamado “de las Cadenas”, es el actual Ayuntamiento de Úbeda, la pieza más representativa en su género y de los mejores del ámbito andaluz. Fue construido entre 1560 y 1566 por encargo de Juan Vázquez de Molina, también secretario de Carlos V y de Felipe II.

Tan poderoso y rico como su tío, fue igualmente hombre más de acción que intelectual. Quiso levantar este palacio, que no llegó a habitar, en un punto estratégico de la ciudad, frente a la vieja Colegiata de Santa María y en línea con la iglesia funeraria de su tío. Al estar exento por todos lados, vino a reforzar uno de los espacios abiertos más distinguidos del Renacimiento español.

El arquitecto Andrés de Vandelvira

El edificio, obra de Andrés de Vandelvira, tiene como centro un patio con dependencias abiertas a él en dos pisos, precedido por zaguán en la fachada principal y acceso por la parte posterior. Domina claramente la simetría, sólo afectada por la transformación parcial en convento para las monjas dominicas de Madre de Dios.

El patio queda desplazado hacia la derecha; la escalera se abre en un ángulo de la izquierda, el otro ángulo izquierdo lo ocupa un amplio cuerpo torreado, reminiscencias de antiguas residencias.

Por el contrario, el patio y casi todo lo demás del palacio son de notable modernidad, esto es, demuestra la asimilación de las influencias italianas, en la simetría del conjunto, en el alzado del patio con doble galería de arcos sobre columnas corintias, en las bóvedas de la galería inferior y en la reproducción de los arcos a modo de proyección que descansa sobre ménsulas impostadas.

En la fachada principal el Palacio de las Cadenas destaca sobre otros edificios similares ya que Andrés de Vandelvira ordena el conjunto mediante pilastras y entablamentos. El arquitecto consigue una original concepción que funde la experiencia precedente del palacio de Carlos V en la Alhambra con las lecciones del tratadista Serlio y su propia interpretación personal.

La utilización de los ejes de pilastras para dar ritmo a la fachada en porciones sutilmente desiguales tiene precedentes romanos, pero resulta llamativo que el orden corintio esté en el primer piso, el jónico en el segundo, y las cariátides estén en el ático, todo planificado.

Para reforzar la importancia del plano superior del palacio, Vandelvira coloca dos templetes angulares como pequeñas torres funcionales y bellas que ponen de relieve su libertad compositiva.

Hospital de Santiago

El Hospital de Santiago fue encomendado por Diego de los Cobos, obispo de Jaén (1560-1565) y hermano de Juan Vázquez de Molina, a Andrés de Vandelvira. Combina espacios profanos y religiosos (incluye una iglesia con planta en forma de H). Por su grandiosidad severa se le considera el “Escorial andaluz”. Tiene dos torres cubiertas de cerámica vidriada a los extremos de la fachada y dos torres a los lados de la capilla central. Su referente es el Hospital del cardenal Tavera en Toledo.

En el restaurante Zeitúm en los salones de una casa del siglo XVII se puede después probar cocina de Jaén, centrada en el aceite de oliva.

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